

Código Secreto: la grandeza de una idea sencilla
En un sector en el que cada semana se publican un montón de novedades, que un juego cumpla 10 años y se siga reimprimiendo y exhibiendo en los aparadores de las tiendas significa que no es un título cualquiera. Si añadimos que se ha traducido a 45 lenguas, con múltiples versiones temáticas publicadas y que acumula más de 13 millones de copias vendidas en todo el mundo, es que hablamos de un juego muy especial. Y si por último le sumamos que se trata de una sensación en internet, con vídeos de gente jugando que acumulan 35 millones de visualizaciones en Youtube y 9 millones de horas de juego en Twitch, es que tenemos entre manos todo un fenómeno global.
Codenames (editado en español como Código secreto) se publicó en 2015 y un año más tarde recibía el Spiel des Jahres, el galardón que reconoce a los mejores juegos publicados en Alemania en el último año y uno de los reconocimientos más prestigiosos del sector. Su autor es Vlaada Chvátil, diseñador de otros títulos de éxito como Through the Ages, Mage Knight o Galaxy Trucker.

Una idea brillante
El elemento principal del juego son las 200 cartas, impresas a doble cara, con distintas palabras o conceptos. En una partida se juegan 25 de estas cartas, que se colocan formando una cuadrícula de 5x5 sobre la mesa. Los jugadores se dividen en dos equipos y cada uno de ellos elige a un líder. A través de una tarjeta de coordenadas que le marcará qué palabras deben adivinar los jugadores de su equipo, el líder deberá nombrar una palabra clave que relacione varios de los conceptos aleatorios que hay sobre la mesa y un número (que marca a cuántos conceptos hace referencia). El primer equipo que adivine todas sus palabras gana la partida. Sin embargo, entre todos los conceptos hay un asesino: una palabra que no se puede seleccionar y que hay que evitar a toda costa porque se traduce en derrota automática.
Vlaada Chvátil recuerda que la idea detrás del juego le rondaba cuando estaba acabando la versión digital de Galaxy Trucker. Como cada otoño, asistió a un evento en la República Checa donde no solía presentar novedades y donde se dedicaba a observar y a jugar. Estaba sentado con su mujer, jugando a juegos party y de pronto le propuso jugar a algo nuevo. Tomó un papel, lo recortó, escribió algunos conceptos y planteó un prototipo improvisado parecido a lo que hoy es Código Secreto. En unas horas, la mesa de Chvátil se convirtió en el lugar más demandado del evento y todo el mundo estaba hablando del juego.

El éxito del prototipo alertó al autor: había que sacar el juego lo más rápido posible, porque a su entender, una idea tan sencilla podía aparecer en la cabeza de cualquiera. Y en esta competición no había medallas de plata. Czech Games Edition (CGE) se puso manos a la obra y en solo unos meses empezó a imprimir ejemplares. La primera toma de contacto fue en la edición de 2015 de GenCon, en Indianápolis, donde llenaron un pequeño stand con 800 copias del juego. No solo las vendieron todas, sino que el juego causó sensación en la feria. Poco después, los ejemplares de Código Secreto se vendían por decenas de miles en Estados Unidos.
Código Secreto fue un revulsivo para CGE. La editorial checa se daba a conocer al mundo con un juego dirigido al público general y no solo a jugadores expertos como hasta el momento. Cuando los responsables de la editorial checa empezaron a mostrar el juego a los socios de otros países, el comentario más extendido era “No puedo creer que este juego no se haya inventado hasta ahora”.
La sensación general era que Código Secreto era algo único. Así lo confirma Xavi Garriga, responsable editorial de Devir: “en una época en la que tirábamos mil o dos mil ejemplares como mucho de cada juego, con Código Secreto decidimos imprimir 20.000; en nuestra historia, que yo recuerde, esto solo nos ha pasado con este juego y con Exit”.

Además del juego original, que Devir también ha publicado en catalán, la editorial ha editado otras versiones, como el Código Secreto: imágenes o la edición dúo. En la versión con imágenes se sustituyen los conceptos que aparecen en las cartas por dibujos que puede tener múltiples interpretaciones. La versión dúo está diseñada para jugar en pareja y en modo cooperativo, con varios escenarios de campaña. Ahora, para celebrar el décimo aniversario del juego, se lanzará la aplicación oficial del juego, que espera llegar a los dispositivos móviles de miles de personas en todo el mundo.
¿Y cuál es la clave del éxito de Código Secreto? Probablemente sea una combinación de múltiples factores. Se trata de un juego fácil de preparar, de explicar y de entender. En los turnos, todos los jugadores participan, jugando a la vez (aunque no sea el turno de tu equipo, debes estar atento a las pistas del líder rival). No hay tiempos muertos y el juego no es tan fácil como puede parecer a simple vista, generando una tensión poco habitual en los partys. Apto para grupos grandes y con mucha rejugabilidad (gracias a los 400 conceptos distintos que incluyen sus cartas), Código Secreto se ha consolidado como un clásico moderno que no puede faltar en ninguna ludoteca.
Código Secreto140.900,00 COP