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Sobrevive al aceite hirviendo en Fritanga

Los mejores restaurantes de Ricky Town basan sus técnicas de alta cocina en el bello arte de la fritanga. La freidora es el altar en el que los más refinados paladares de los gourmets locales rinden pleitesía al rebozado dorado, al tubérculo extra crujiente y al queso que se deshilacha. La comida está destinada a desintegrarse, sumergida en aceite hirviendo. Para sorpresa de absolutamente nadie, los alimentos, sabedores del porvenir que les espera una vez que entren en contacto con el líquido elemento, quieren escapar de este marrón a toda costa.

¡Bienvenido a Fritanga! Un juego gourmet en el que la zona de juego son las cartas que conforman la cesta de una freidora mugrienta y en el que te convertirás en un alimento ultracongelado que intenta posponer un futuro funesto. Saltarás de carta en carta y tratarás de evitar aquellas que, una vez volteadas, solo ofrezcan aceite hirviendo como destino final. Usa con acierto los poderes y habilidades de las cartas en las que caes para que sean los demás alimentos los que terminen bien fritos.

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Obra de José Luchoro y Rafael Miralles e ilustrado por Carlos Ureta (responsable artístico de Meeple Foundry), Fritanga se puede disfrutar en grupos de entre 3 y 7 jugadores, a partir de 10 años, en partidas de unos 25 minutos de duración. Con tres modalidades de juego diferentes (versus, versus por equipos y todos contra el chef), este juego promete horas de diversión para toda la familia.

Los componentes

Cada jugador dispondrá de una ficha de alimento distinto con su base de plástico, a modo de personaje. Sin embargo, el componente principal de Fritanga son las cartas. Hay más de 100, todas ellas ilustradas en el estilo ruber hoose o “manguera de goma”, característico de la animación clásica, y que podemos ver en los cortos de hace un siglo de Disney o en videojuego “Cuphead”. Este estilo también evoca al juego Blind Business, título de la colección pocket que comparte universo temático con Fritanga.

Las cartas se dividen en varias barajas, algunas de las cuales solo se usan en determinadas modalidades de juego y que se identifican por el color y el icono de la parte superior izquierda. Las ilustraciones nos muestran gambas rebozadas, aros de cebolla, croquetas, palitos de queso y patatas haciendo todo tipo de piruetas para evitar caer a la cesta de aceite hirviendo. Aunque su textura no os pringará los dedos de aceite y su gusto se acerque más al cartón que a las frituras más selectas, todo está pensado para transportaros a la cocina más divertida que podáis encontrar.

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La partida

Una vez elegido el modo de juego (todos contra todos, por equipos o todos contra el chef) y seleccionadas las cartas correspondientes, la partida se prepara muy rápido.  Solo hace falta crear la zona central de juego con una matriz de varias columnas y filas de cartas, que representan espacios en la cesta de la freidora. Por turnos, los jugadores llevarán a cabo dos fases: jugar cartas que tengan en la mano y moverse.

En la primera fase se pueden jugar tantas cartas como se quiera, con el objetivo de mejorar la posición en la freidora o molestar y atacar a los rivales. La segunda fase permite a los jugadores desplazarse una o dos posiciones, ortogonalmente, a través de las cartas que forman la rejilla. Allí donde termine el movimiento, se revela la carta sobre la que se encuentra el peón y activa su efecto. Si la carta tiene el icono de una mano, en el siguiente turno, cuando el jugador abandone ese espacio, llevará la carta a la mano y estará lista para jugarse. Si llega la fase de movimiento de un jugador y no puede mover su peón a otra carta, ¡Se cae inevitablemente en el aceite!

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Los peones pueden caer en el aceite por efectos de las cartas o si se quedan sin ninguna carta a la que moverse. Cuando un peón caiga en el aceite, el jugador se puede reincorporar a la partida jugando una carta «Fritos» de su mano. Si lo hace, coloca el peón sobre una carta de la zona de juego (sin ningún otro alimento), la revela y sigue jugando de la manera habitual.

En la modalidad ‘todos contra el chef’ un jugador asume el papel de chef y tiene como objetivo freír al resto de jugadores. Contará con una baraja propia de nueve cartas y jugará una de ellas en cada turno.

¡Corre, que vuelan!

Fritanga es un juego de cartas en un formato compacto, económico e ideal para llevar a cualquier parte. Las partidas son frenéticas, con un montón de risas aseguradas. ¿Preparado para sobrevivir a la freidora y lanzar al aceite a tus rivales?